viernes, 13 de marzo de 2020

CAS DE VERANO

Experiencia CAS Verano

En la experiencia CAS de verano realizamos una donación y fuimos al albergue Frieda Holler en el cual visitamos a personas con cáncer y vimos su estilo de vida en el lugar interactuando con ellos.

Tuvimos diferentes retos que afrontar a lo largo de la actividad, como fue conseguir los donativos y organizarlos, a pesar de esto tuvimos mucho entusiasmo en el momento de la actividad ya que los que reciben los donativos se veían agradecidos y felices por ello.

Respecto a las debilidades, se presentaron dudas, indecisión respecto a cómo la actividad iba a ser organizada y se llevaría a cabo ya que habían otros lugares que pudimos haber elegido para llevar a cabo esta experiencia. 

El primer desafío fue, identificar en uno mismo puntos fuertes y las áreas que se necesitan mejorar para desarrollar nuestras habilidades interpersonales 

Esta actividad fue importante para nosotros ya que se creó conciencia acerca de todo lo que tenemos nosotros y lo poco que tenían ellos cambiando nuestra percepción  haciéndonos más solidarios, más equilibrados y empáticos. Además nos sensibiliza ante la sociedad, nos permite conocernos a nosotros mismos, nos permite crear estrategias, ser empáticos en equipo, nos da conciencia de servicio, nos enseña a ser menos egoístas, y nos enfrenta al mundo.

En cuanto a la ética de la actividad cas, comporta la íntima y personal satisfacción que nos pueda proporcionar el sentimiento del deber cumplido. La ética es hacer las cosas a conciencia sin esperar por ello premio ni castigo.

El resultado que aprendí de esta experiencia fue el de identificar puntos fuertes, y a mejorar ya que desde la planificación de la actividad nos pudimos habernos organizado mejor en la distribución de los donativos. A pesar de esto, la actividad fue exitosa y en la entrega no faltaron donativos.